La ciudad se llama San Miguel, pero no está en Tucumán, sino en Buenos Aires. Las autoridades sanitarias de la Municipalidad, después de más de un lustro de abordaje de las problemáticas de los sectores pobres, determinaron que una de las principales problemáticas de las mujeres embarazadas en los barrios vulnerables es que muchas no conocen su cuerpo y cada vez que tienen relaciones con sus parejas no saben si quedaron embarazadas o no.

“Un 70% de los muertos en neonatología no tuvieron un buen control durante el embarazo”, precisa Pablo de la Torre, secretario de Infancia y Familia de esa intendencia, quien visitó Tucumán para participar de la “Semana de la vida”. En ese marco, disertó en el teatro Rosita Ávila, en la capital, y en Concepción.

De la Torre advirtió que no sólo en las mujeres embarazadas y en los recién nacidos se dan situaciones sociales críticas. Precisó, justamente, que el 50% y 60% de los chicos está abandonando el nivel secundario, cifra que seguramente recrudecerá con la pandemia.

“El valor de sacrificio por los hijos se fue perdiendo. Por eso hoy muchos chicos no van a la escuela, no van a los controles médicos y trabajan en las calles”, reseña.

Las experiencias

“Políticas públicas al servicio de los más vulnerables” fue el título de la ponencia de De la Torre, quien compartió la experiencia de las políticas aplicadas en el San Miguel bonaerense. Explicó que la ciudad lleva adelante 12 políticas públicas maternoinfantiles y énfasis en cuatro: “El camino de la embarazada”; los centros de desarrollo infantofamiliares; el programa “1.000 días” de acompañamiento familiar; y el proyecto de enseñanza de oficios. La ciudad también tiene 19 centros de salud con 120 consultorios y tres hospitales, con la finalidad de descentralizar el acceso la salud.

• “El camino de la embarazada” consiste en salidas a los barrios vulnerables, durante los martes y los jueves, para buscar mujeres que están llevando adelante la gestación. El funcionario describe el trabajo como un escenario de enfermeras, obstetras y ecógrafos golpeando puerta por puerta. Van acompañados por un tráiler sanitario donde se colocan vacunas; se efectúan tests de embarazos; se realizan ecografías; se hace un seguimiento del peso y la talla; se toma la presión y se controla los valores de azúcar en sangre; y se toman muestras para realizar análisis de HIV y sífilis. “Las enfermedades motrices de los niños están vinculadas a la falta de control o a que hay mujeres que ni siquiera saben que están embarazadas”, describe el pediatra.

De la Torre sostiene que las estadísticas son alentadoras: “durante 2020 no murió ninguna mamá, ni durante el embarazo ni en el parto, en el municipio”, aseveró.

• En los nueve centros de desarrollo infantofamiliares, en San Miguel, se trabaja con niños de hasta tres años. De la Torre explica que un grupo de fonoaudiólogos examinan a los chicos, y de ese trabajo surgió una cifra reveladora: los pequeños que provienen de barrios pobres pronuncian alrededor de 180 palabras cuando tienen entre cuatro y cinco años; mientras que en “los barrios mejorados” el léxico de los niños de igual rango etario alcanza las 600 palabras.

“Uno de nuestros objetivos lograr que los chicos lleguen a los cuatro y cinco años con igualdad de condiciones”, manifestó.

• El programa de acompañamiento familiar consta de visitas quincenales de una trabajadora social y de una enfermera a hogares específicos. Se trabaja en la autoestima y en el estado de ánimo, en especial en mujeres con situaciones complejas, como soledad o violencia; y en niños que han abandonado los estudios o que nunca fueron a la escuela.

“Se les ayuda con controles médicos, apoyo escolar, trámites de documentos. Ellos son importantes y deben sentirse así”, puntualizó.

• En materia de enseñanza de oficio, a los beneficiarios se les inculca “un motivo” para aspirar a la superación y se les brindan las herramientas para continuar con sus proyectos postergados: terminar escuela, encarar emprendimientos, desarrollar habilidades o encontrar un talento.

“Hay charlas motivacionales y talleres de oficio para las mamás. Buscamos que tengan un espacio donde aprender si no asisten a la escuela”, puntualizó.

Las advertencias

“Las mejoras en las estadísticas nos demandaron seis años de trabajo”, le dijo De la Torre al intendente de la capital, Germán Alfaro, y al legislador Raúl Albarracín, organizadores de la “Semana de la vida”, durante un encuentro.

“Los niños son un tesoro valioso y necesitan ser atendidos por los mejores profesionales”, puntualizó durante la reunión, en la que se explayó sobre los programas que despliegan en la Municipalidad de la provincia de Buenos Aires.

Bregó, finalmente, por el desarrollo de políticas públicas destinadas a la promoción del cuidado integral de la persona humana, desde la concepción hasta la muerte natural, pasando por los distintos ámbitos de la vida social.